La
Isla de Man, perteneciente al archpiélago británico,
tiene una superficie de 588 km2 y, aunque depende directamente
del gobierno británico, no forma parte del Reino
Unido.
Está situada frente a la costa de Cumberland, en
el Mar de Irlanda.
Su relieve es montañoso en el centro y en el sur
(620 m en el Monte Snaefell), mientras que en el norte presenta
una pequeña llanura, con costas menos accidentadas
que en la parte meridional.
La Isla de Man también tiene su Fisterra, y la constituye
su punta más sudoccidental, llamada The Sound, ubicada
en las cercanías de Creagneash.
Tiene una población de unos 70.000 habitantes, y
un idioma propio, el manés (o manx), de origen celta,
que lentamente va desapareciendo, aunque en los últimos
veinte años tuvo un renacer, y actualmente en las
escuelas se lo está enseñando como asignatura
optativa. También tiene sellos postales y moneda
propia, la libra manesa.
En las cercanías de Port Erin, pueden observarse
menhires del Neolítico (entre el 2000 y 4000 a.C.),
siendo muy conocido el Meayl Circle.
También ocupada por romanos y escandinavos, pasó
en 1266 a manos de Alejandro III de Escocia. Fue propiedad
de varias familias inglesas, hasta que la Corona la adquirió
en 1765 (incorporada en 1829).
Su capital es la ciudad de Douglas (22.500) en el este,
siendo otras de sus ciudades: Ramsey, Peel, Castletown,
Port St. Mary y Port Erin. La ciudad de Castletown, con
su castillo, fue la antigua capital de la Isla.
Se dice que el recinto fortificado de Peel fue construido
por los seguidores de San Patricio.
El Parlamento de Man es más antiguo que el de Westminster,
y la ceremonia de Tynwall, durante el verano (5 de Julio)
confirma anualmente los derechos autonómicos de la
Isla. También debe mencionarse el Festival primaveral
en Arbory, en honor a San Columbano, evangelizador de Escocia.
Otra de sus tradiciones la constituye el hilado de la rueca.
El poeta nacional es Thomas Edward Brown.
Cuenta la leyenda, que para proteger a sus habitantes, el
héroe Manannan establecía una línea
de niebla aldededor de sus costas.
La Abadía de Kirk Maughold, posee un cementerio que
contiene una gran colección de cruces de piedra recogidas
de todas partes de la Isla.
Su actividad económica se centra en la agricultura,
la ganadería, la pesca, y poseyendo administración
propia (aunque Gran Bretaña se ocupa de sus relaciones
internacionales), tiene leyes fiscales que la convierten
en un lugar atractivo para la actividad empresaria. No pertenece
a la Unión Europea, pero realiza acuerdos con ella.
Es muy conocido su circuito de motocicletas, y es el turismo
su principal fuente de ingresos. Otro hecho curioso en la
isla, y que llama la atención del visitante, es la
existencia de gatos sin cola, producto quizás de
una mutación genética sucedida tiempo atrás,
favorecida por el aislamiento de la geografía.
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